Enso, Dissolution and return (Independiente, 2026)
David Cortés

Enso es una banda de filiación progresiva nacida en 2016 cuando el guitarrista Carlos Francisco Gómez y el baterista Omar Rangel Cupa, se reunieron a tocar con algunos amigos de la Facultad de Música de la UNAM. El nombre, apunta el guitarrista, “surge como inspiración del arte y la filosofía Zen. El Enso es un símbolo (un círculo) que representa la simpleza, la elegancia y naturalidad del arte zen, así como conceptos filosóficos como el vacío y la iluminación".
El año de su fundación, grabaron el demo / EP Random Soundscapes. Tres años después lanzaron el sencillo “Back to primal” y se aprestaban a entrar al estudio de grabación para registrar su primer álbum, cuando la pandemia detuvo todo. Cuando las composiciones lograron plasmarse finalmente, algunos de los integrantes de la banda abandonaron la nave y fue en 2024 cuando el grupo encontró su alineación estable, conformada por Alonso Matus, voz; Omar Rangel Cupa, batería; Jorge Alain Chavero, bajo; Jorge Lagunas, y Carlos Francisco Gómez, guitarras.
Ese álbum es Dissolution and return y “Behind attachment”, su primer corte, nos recibe con una entrada dinámica y vigorosa, con paradas y arremetidas, una atinada mezcla de energía, suavidad y cambios de tiempo. El corte está cercano al ámbito del prog metal con matices de pop, espcialmente por la tesitura de su vocalista y ello funciona adecuadamente en los pasajes más melifluos de la composición que además están soportados por un complejo y sugerente manejo instrumental.
“Into the spiral” es un interludio breve al cual sigue “The creepy wheel” con esa intro que la dota de cierto misterio-horror y luego deviene en un jugueteo insrumental en donde hay ciertos asomos de jazz, muy ligeros, para nuevamente concentrarse en la vena prog metal por momentos. Es uno de los mejores cortes de esta placa.
El tinte más pop de la banda aparece en “Cyberlove” en donde la angelical voz de Ximena Bahena le imprime un aire de inocencia, aunque la letra es una advertencia de la virtualidad que cotidianamente hace presa de nosotros y nos lleva a desdeñar el toque humano: “Pronto olvidrás el suave toque de la piel humana / Y el calor de un beso. / No te resistas al cambio / la evolución llegó conmigo”.
“The triumph of Maya” es una balada, incluso pareciera la continuación de la composición anterior, pero aquí se encuentra ausente la vocalista y en cambio tiene a su favor, como atractivo, la armonía vocal que perla el track que si bien es pausado, no esta exento de muchos e interesantes sonidos, por lo que se recomiendan audífonos en su escucha.
“We wandered with nothing but our smiles” es una instrumental muy breve, plácida, delicada y funciona como una larga introducción al tema siguiente, “Where have the tears gone”, una balada y que conforma, a la mitad del disco, esta tetralogía que comienza con Cyberlove”, cargada de matices y pequeños detalles que pueden pasar desapercibidos si no se presta atención, los cuales son verdaderamente significativos porque introducen cambios en la dinámica de las canciones.
“Sane fool” regresa a un entorno más rockero, pero la finura no desaparece en la música de Enso, lo que imprime uno más de sus atributos. Incluso en aquellos pasajes en los cuales parece dominar la furia, los toques finos están allí, afloran, colorean. Presten atención al desempeño de la guitarra en este corte.
“Hyakunih Isshu: Poem 15” es un poema en japonés y luego de ello entramos a “Afternoon is for lovers” y sí, es una composición relativamente lenta, pero la interacción grupal, las líneas de guitarra, los espacios que esta deja y cubren los otros instrumentos, crean esos sutiles cambios que la hacen muy atractiva. Aquí vamos otra vez, Enso es una banda de progresivo, con elementos de prog metal, tinturas pop, pero especialmente fina, elegante, una combinación que no a todos se les da, pero que aquí no solo funciona, también seduce, y enamora lentamente, porque, además, Enso es demandante, esa capa de amabilidad que esconde su música es engañosa, hace necesario esucharla con detenimiento para descubrir sus recovecos. Y hacerlo, vale la pena.
Un disco que deberá estar en la lista de lo mejor del progresivo mexicano del 2026.




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