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A Love Electric, Man and machine (2026)


David Cortés


 


A Love Electric (ALE), en su nueva versión (Todd Clouser, guitarra; Aarón Cruz, bajo; Jorge Servín; batería), se han vuelto muy activos. Apenas el año pasado entregaron Live in Italy con Alberto Turra como invitado, y ahora nos hacen llegar una placa en estudio bajo el título de Man and machine que comienza con un tema (“Costeño”) en donde obviamente hay inflexiones latinas, acentos funk en la base y por ende un atractivo groove, pero que ya no se inclina en su totalidad a los temas instrumentales. En su lugar -y probablemente sea el principal cambio de este nuevo ALE-, tenemos canciones, sí, composiciones que no se apegan del todo al canon de estas, pero en donde predomina el ansia por decir-contar-narrar algo.

Si en la incursión anterior de la banda, las olas del surf eran el trademark, aquí, además de la sólida interacción de la sección rítmica que permite a Clouser ejercitarse en toda la suerte de malabarismos que desee, hay un toque de sicodelia y guitarras multiplicadas (“Man and machine” me parece el mejor ejemplo) que dan una nueva cara a la agrupación.

Escuchen como “gira” la sección rítmica, el calor y la “suciedad” que desprenden Cruz y Servín, sobre la que Clouser interpreta la melodía, con su voz y su guitarra en “Its a Christmas miracle”. “Power over mind” se mueve con una base rítmica a medio camino entre el country y una especie de ritmo saltarín, sobre la cual las guitarras de Clouser introducen esos toques igualmente countries y lisérgicos (presten atención a su solo, doble con el cambio de tonalidad).

“Flowerchild” es una composición que el guitarrista ya había incluido anteriormente en el álbum del mismo nombre firmado por él, Medeski y Bates editado el año pasado, mientras “Movin out America” con su fusión de sicodelia, jazz y country, alcanza tonos épicos por momentos, con pátinas de misterio cual si se tratara de un viejo western por instantes. En “Bare Wire”, otra vez una pátina de western aparece mezclada con una dosis de spoken word que el guitarrista ya parece haber hecho suya. El cierre es con un tema en la vena funk, “You’ve got the music” y allí otra vez el amarre entre Servín y Cruz es notorio, ambos son un soporte importante de este andamiaje llamado ALE y permiten a Clouser tejer sus mandalas sonoras en beneficio de la composición.


 

 

A Love Electric + Lisa Hofmaninger, Modern medicine, 2026



 


Hace unas semanas, ALE lanzó este álbum en colaboración con la saxofonista Lisa Hofmaninger (compositora y educadora austríaca que, entre otras actividades, se ha destacado por sus interpretaciones sonoras de obras literarias).

 El disco abre con  “Episode 1, Lubina”, donde una guitarra de notas suspendidas nos da la bienvenida y el sax de Hofmaninger responde con unas notas para crear un atmósfera de relativa incertidumbre sobre la cual Clouser comenzará a narrar una historia: “I’ve gone Hollywood / I’ve gone Wichita / I’m predictable to tragedy / my legacy don’t finish poetry”, que la saxofonista subraya con un tono que anuncia calidez.

“Modern medicine” inicia con Aarón Cruz y Servín en un diálogo acompasado, la voz de Clouser entra con su spoken word y Hofmaninger se le une un poco después, otra vez con una línea melódica breve, crepuscular, que reitererá a lo largo del tema dando color; se trata de una canción suave en donde la guitarra de Clouser aparece, serpenteante, en la segunda mitad del tema y aquí Hofmaninger entrega, un breve pero hermoso solo.

Modern medicine construye una narrativa en donde los diferentes episodios que se intercalan entre las composiciones funcionan como interludios, son temas tendientes más a la creación de atmósferas, introspectivas conversaciones entre Hofmaninger, Clouser, Cruz y Servín, con un toque sombrío, misterioso (“Episode 2), mientras “Episode 3” retrata la incertidumbre que produce llegar a un lugar y descubrir un gran espacio desolado al cual es necesario afrontar, una impro en donde los cuatrro interactuan en gran forma.

En “Hard times radiator”  hay visos de blues, tintes sicodélicos por instantes (un muy buen solo de Clouser, pausado, evocador, que te hace tender la mirada a la busca de algo), es como una composición cuyo aroma es el de una lenta travesía por la carretera, pretexto ideal para que Clouser construya una narración sobre ella.  Luego de ese viaje hay un descanso y “Triumph song” es un remanso, un tema en donde el sax de Hofmaninger brilla en la entrada y marca el tono lento, introspectivo-reflexivo del tema y en donde Cruz hace un solo evocador, con unas notas de Hofmaninger y algunos punteos de la guitarra por debajo, mientras Servín se hace presente con la sutileza que lo caracteriza. Si quieren belleza entregada paulatinamente, imágenes del ocaso, pensamientos profundos, este es el tema para ello.

En “Solo reflexionando” las emociones instauradas en el corte previo, aquí parecen continuar, al menos en la entrada, pero luego el corte deriva a un espacio de abstracción, una impro libre en donde los cuatro experimentan-retoman el tema a la mitad e instalados en una atmósfera sicodélica improvisan.

“Talk it out”, como su nombre lo indica, es una composición en la que los cuatro encaran una conversación a medio tiempo cuyo ascenso es pausado y en espiral.

En “Strange feelings”, Cruz marca un ritmo, Servín lo apoya con la batería, pero crea un extraño, pero acompasado golpeteo y Clouser comienza a solear en esa tónica bluesera-sicodélica-jazzeada. La pausa se apovecha para la intrevención de Hofmaninger y el tono de la composición cambia, se hace más reposado, “permite” que la saxofonista entregue un solo de esos que de inmediaton te transporta a otro espacio-tiempo.

“Episode 4, cierre” es el fin de la travesía, una impro de atmósferas, texturas que pone punto final a un disco disfrutable, cuyo único pero, tal vez, sea su brevedad.



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