top of page

Asceta, The fool leading the blind (Lizard Records, 2026)


David Cortés


 

En 2022, el grupo chileno Asceta estrenó su primer álbum, una placa epónima inscrita en la vena del Rock en oposición, vertiente que visitarían nuevamente en Erebus, la suite de las sombras en 2023.

Este año Cristián Peralta, cello; Alfonso Vergara, clarinetes; Arianne Guerra, viola; Eduardo Rubio, bajo; Leonardo Saavedra, batería y percusiones; Alejandro Vega, fagot; Jorge Burgueño, piano eléctrico; liderados por Rodrigo Maccioni en guitarra, flauta y teclado, entregan The fool leading the blind, su tercera producción, una placa que critica directamente los falsos liderazgos “que llevan a las personas a caer plácidamente en un mundo de engaños”.

El álbum abre con el corte que da título al disco y es un tour de force de poco más de veinte minutos de duración, con una tonalidad sombría que fagot y cello construyen en el comienzo y a la que poco a poco se unirán los demás instrumentos. Hay diálogos muy interesantes entre los diferentes elementos que conforman la paleta instrumental de Asceta y que aquí levantan un “edificio” de una compleja arquitectura. Los sonidos se entrelazan, superponen, crean espacios, avanzan y se detienen abruptamente, para luego arrancar de inmediato, todo ello hilvanado meticulosamente porque la “unión” de las partes es inadvertible y la composición se desarrolla con dinamismo. Hay solos pero estos están colocados con tino y sirven a la composición, no están allí para mostrar el virtuosismo de su ejecutante. Si hay algo a destacar unánimemente, es el trabajo grupal.

“Temple of mirrors” tiene un comienzo incierto, crea la sensación de, en efecto, entrar a un recinto sagrado y enfrentarse a imágenes de diferente índole, aunque todas ellas extrañas, enigmáticas. Como la música del grupo (lejos “del propósito de una satisfacción inmediata y complacer con música fácil”, escriben en sau boletín de prensa), no se trata de un recorrido sencillo porque Asceta hurga en los sueños, pero no en los más placenteros, sino en aquellos de tintes oscuros, así que cada uno de los espejos de este templo -imagínelos usted, escucha- devuelve un reflejo nada confortable.

“When they arrive” es un corte en donde uno se pregunta ¿quiénes son los que llegan?, y los sonidos que enfrentamos no auguran imágenes simples. Esta es música de la oscuridad y por ende su escucha remite a lecturas de H.P Lovecraft y secuaces, o a pintores como Goya o el Bosco. Recuérdese, al acercarse a la obra de los chilenos que el ascetismo es una doctrina filosófica cuyo objetivo es purificar el espíritu, absteniéndose o negando los placeres materiales.

En ese sentido, entre el nombre y la música producida por el grupo, hay una consonancia perfecta, porque en el baño de sombras que arrojan “Everything stopped” y “Memento mori”, los cortes que cierran el álbum, la posibilidad de un goce, entendido este de manera superficial, es imposible.

Asceta reta al escucha, lo confronta; en un tiempo donde la inmediatez es la norma, los chilenos demandan atención, concentración y un fuerte compromiso con la música entendida como un arte y no una diversión. “La elaboración sonora al detalle y la expresión emocional profunda por encima de los fines comerciales y del entretenimiento pasajero”, afirman.

The fool leading the blind está llamado a ser uno de los discos del 2026 en su género. Un disco para todos, ideal para quienes están cerca de Art Zoyd, Univers Zero, Thierry Zaboitzeff o Present, pero al que basta entrar y escuchar con detenimiento para enamorarse de él. ¿Cómo no hacerlo? Llegue hasta el final y si en el trayecto no ha caído rendido ante el embate de los chilenos, seguramente el corte final logrará vencer sus reticencias.




Comentarios


Suscríbete a Nuestro Newsletter

  • Instagram
  • Facebook
bottom of page