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Tres miradas a Álgebra Lineal


 

David Cortés

 

Álgebra Lineal es un proyecto de Gabriel Martínez, quien tocó la batería con Pegaso, Aspid, en la década de los noventa lo hizo un tiempo con Medusa y que, con su proyecto Álgebra Lineal, ha grabado tres discos, todos ellos inclinados al ejercicio del rock progresivo: Frota la lámpara (2022), Ometeotl (Prog Esencia, 2023) y Esperanza en el futuro (Prog Esencia 2025).

No se trata de trabajos íntegramente conceptuales, aunque sí están regidos por una misma temática.




Frota la lámpara, el primero en aparecer, aunque no el primero en grabarse, es “un homenaje a la obra de algunos personajes del medio artístico, cuya obra hemos considerado de interés y valor” (Remedios Varo, Ingmar Bergman, Carlos Fuentes, Giordano Bruno, entre otros).

Martínez se hace cargo de la mayoría de los instrumentos (teclados, bajo, guitarra, batería electrónica, percusiones, flautas, coros) y se hace ayudar por César M. Granados (ex Aspid en voz y coros) y Jaime García Mares (solos de guitarra y voz en italiano). La inspiración principal de Álgebra Lineal está en la vertiente italiana del progresivo, con sus reminiscencias de música de concierto, aires bombásticos (como en la intro del corte que da título al álbum), énfasis en teclados y mezcla con una dosis de fuerza como puede advertirse en “Ixca”, el corte abridor de la placa.  Incluso la música se abre a la inclusión de algo de funk en “Sintergia”, probablemente uno de los cortes mejor logrados de la producción y que, además, junto a “Ixca” y “La hora del lobo”, es instrumental.

Álgebra Lineal no es un proyecto que busque inscribirse en la historia del progresivo mexicano por su originalidad; su pretensión, llamémosle así, es entregar composiciones apegadas al canon progresivo de los setenta, bien interpretadas y algunas de ellas con miras a tributar un homenaje, sin llegar a la copia, cuyo mejor ejemplo es “Campo dei Fiori”, tema del que excesivamente nos hacen llegar tres versiones: italiano, castellano y portugués.

¿Talón de Aquiles? Si bien uno de los problemas del rock progresivo mexicano a lo largo de su historia ha sido la de encontrar vocalistas que alcancen el rango demandado por el género, aquí se vuelve acuciante porque la mayoría de las composiciones cantadas, si bien interpretadas emotivamente, carecen de contundencia y solidez. No creo que sea un asunto de gusto exclusivamente, pero eso, al final, lo decidirán los escuchas.








En 2023, Álgebra Lineal lanzó Ometéotl cuyo eje rector fue la fusión del rock con elementos prehispánicos. Se grabó antes de Frota la lámpara y es la interpretación personal de Martínez acerca “del dios prehispánico Ometéotl… y va más enfocado hacia el rock que hacia el new age o la música meditacional autóctona”.

El álbum está dividido en un par de “suites”, ambas precedidas por un tema más cercano al ambient, de manera que la alianza progresivo-prehispánica comienza en “Tezcatlipoca rojo. Xipe Totec. El desollado” y en esta parte del disco, Gabriel Martínez comienza la descripción sonora de la leyenda de los cuatro Tezcatlipocas y aunque el todo no se ajusta a lo que es el etno rock, sí está cerca y muestra una buena interacción entre los elementos prehispánicos y el progresivo, aunque un corte como “Tezcatlipoca blanco. Quetzálcoatl. El sabio”, no obstante sus acercamientos al rock cósmico, está más cerca del new age, para después regresar a las aguas progresivas en “Tezcatlipoca azul. Maquizcóatl / Huichillopoztli. El señor del hueso”.

“Cazando al Cipactli”, la siguiente composición, cambia el tono e introduce la siguiente “suite”, La leyenda de los cinco soles, y en ella cada uno de los fragmentos se acompaña de una breve narración-descripción. En los cinco cortes que conforman esta parte de la obra, Martínez logra articular de mejor forma los elementos, la simbiosis rock progresivo-elementos prehispánicos se escucha más lograda, aunque las narraciones -probablemente por la intención de la voz que las hace- carecen, a mi juicio, de énfasis y contundencia.







Un par de años después, Álgebra Lineal dio a conocer Esperanza en el futuro (Prog Esencia, 2025) y aquí el punto de partida es la leyenda de la Caja de Pandora y los males que se desatan al abrirla, siendo la esperanza la que permaneció agazapada en el fondo como último recurso para la humanidad.

Esta es la obra más lograda de Martínez. “Disertación libre sobre el futuro (Sin respiro)”, es un tema en coautoría con Humus (Jorge Beltrán) y su presencia se hace notar en bajo, guitarra y teclados; el problema de la voz se solventa de mejor manera con la inclusión de Juan Carlos Sierra (Una Realidad Aparte) y “Lágrimas” es un buen ejemplo de ello. El tema brilla aún más con la inclusión de Abelardo Culebro como invitado en la guitarra.

“Esperanza en el futuro”, otra composición en coautoría, se destaca por el solo de guitarra de Jaime García Mares; sin embargo “Pandora”, el track inaugural, si bien presenta un inicio promisorio, pierde fuerza cuando entra la voz, ingrediente que, si bien gana en Esperanza en el futuro, es el punto más débil de los tres álbumes aquí reseñados.


 

 

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