Alex Otaola & Iraida Noriega, Infinito-iii (Intolerancia, 2025)
- David Cortés

- hace 8 horas
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David Cortés
Fotos: Rafael Arriaga Zazueta

Grabado en vivo en el Foro La Paz, Infinito-iii toma su nombre de la app que hace unos años subieron a la red Iraida Noriega y Alex Otaola, pero este registro es resultado de improvisaciones de la banda que giró durante 2025: Iraida Noriega (voz), Alex Otaola (guitarras), (Chema Arreola (voz), Agus Ayala (teclados y bajo) y Pablo Madrigal (batería electrónica).

En el corte abridor (“Vocodare”), luego de una breve intro de Chema Arreola, los músicos nos toman de la mano y nos hunden en un mar de atmósferas, un mar insondable, burbujeante y enigmático al que sigue “Jam Alex” (el nombre designa al líder de la impro), una impro, como lo dice su denominación, dislocada, de ritmos cortados, desquiciados, que una vez termina de revolucionarse, se asienta un poco (aunque nunca deja de sonar como una figura de caprichosas formas), despliega un bajo muy caliente y sobre ello vocaliza Iraida, construyendo una especie de jazz alienígena.
En “Jam Agus”, el bajista-tecladista comienza a tejer una atmósfera con ciertos tintes espaciales y cósmicos, ligeramente anclada a la tierra por su bajo y que después desciende a una región más terrenal, aunque sin perder esos toques nacidos en otro universo sonoro y rematados por la voz, etérea, distante, apenas una volátil aura, de Iraida.
“Atmos” está liderado por la voz de Iraida, acompañada por una atmósfera a veces tribal y ese bajo, grave, pulsante, de escasa notas, a veces sinuosas. Iraida teje palabras, borda una letra con una pasta de reverb que la magnifica y el eco que la multiplica, rodeada de dferentes sonidos. En este atado de experimentación-improvisación, es lo más cercano que estarán de escuchar una canción y sin duda es de lo mejor de este EP.
“Jam Pablo” es el turno del baterista Pablo Madrigal y aquí se inclina a una fusión techno-jazz, maquinal, pero al mismo tiempo muy orgánica vía bajo y voz de Iraida que, nuevamente, está saturada de reverb por momentos. Ahora, ceñir la impro al techno es un decir, es la base sobre la cual se construye el tema, pero son muchas las cosas que acontecen, ya sea de los teclados, la voz, la programación o las guitarras.

“Lluvia llanto”, el corte final, termina de bordar este paisaje misterioso, ignoto, atrayente y hermoso por su abigarrada arquitectura y sus formas caprichosas que, sin duda, no son de este mundo y la voz de “Iraida, como si fuera un susurro proveniente de las nubes, parece preguntarnos si esto fue cierto o si se trató de un sueño.
Infinito-iii es un viaje mental, un abigarrado trayecto, complejo en su hechira y aparentemente muy sencillo de escuchar, pero se trata de una producción a la que uno se verá tentado a regresar continuamente para escarbarla y memorizarla hasta hacerla propia. Previo al EP, la dupla Noriega-Otola lanzó un sencillo (“Pajarito”), una canción que no se apega al canón, a pesar de tener letra. Es un paisaje de voces, sonidos electrónicos, cantos de aves (“cxreado en colaboración con Remedia, a partir de su acervo de cantos de pájaros en peligro de extinción dentro de México”) y voz, una abigarrada mezcla, pero muy coherente en medio de toda su extrañeza que conforme avanza sí parece apegarse a la canción, pero no deja de tener una estructura “cubista” y hasta ciertos tonos épicos.



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