top of page

Leika Mochán, Profundidad en la Casita de los Mangos desde Centro Tonal (independiente, 2026) 

hace 16 minutos
3 min de lectura

David Cortés

 


Leika Mochán nos entrega este EP con seis temas en donde la canción es el leit motiv; sin embargo, hace mucho que ella, a partir de la experimentación, básicamente con loops, se ha dedicado a explorarla desde otros ángulos. Una muestra de ello es “Chachalaquismos”, el corte inaugural en donde primero crea un atmósfera selvática y luego, muy lentamente, deja aparecer su voz, primero sola, y luego en una polifonía con la cual imprime matices a un corte que raya en lo ambient y hace atisbos al paisaje sonoro.

El concierto del cual surgió este EP se llevó a cabo en Centro Tonal, en Tepoztlán, Morelos, y tiene su genésis en Profundidad, experiencia inmersiva que parte de las grabaciones de aves en Chiapa de Corzo que ella realizó durante un año.

Después de la bienvenida a este viaje que fue “Chachalaquismos”, entramos a “Sumidero”, el siguiente corte y entonces, sin dejar de lado los trinidos de las aves que la acompañaron previamente, Leika nos recibe con un sonido de algo a lo que le cuesta trabajo arrancar, pero sobre el cual ella hará uso de su voz más como un acompañamiento, como un instrumento al que manipula y que es el que dota de sentido al corte sin necesidad de proferir una palabra, pero cargado de emoción y de un sentimiento de azoro, asombro, para luego entrar en su parte final en donde las aves son acompañadas por las voces de Leika que dan la bienvenida a “Espejo del Río”, corte minimal –el único tema compuesto, aunque con “ciertas libertades improvisatorias”- muy desnudo, construido únicamente con su voz y ella misma haciendo las armonías vocales y que concluye con una coda donde ella abre espacio al silencio y la repetición unos cuantos segundos.

“Las de agua” nos traen nuevamente el sonido de las aves, sobre el cual ella jugará con los muchas ellas que lleva en su garganta, cual si fuera un murmullo primero, para formar un hermoso velo de voces, flotante y ondulante conforme avanza el corte. En “Noche”, la voz de Mochán se tiñe, gracias a unos efectos, de una atmósfera sombría que ella refuerza al “juguetear” nuevamente con su voz, misma que parece transmitir misterio, enigma, como si fuera una voz premonitoria que anunciara la debacle. Es uno de los tracks más logrados y uno donde ella muestra parte de sus dotes como vocalista.

Profundidad en… es una obra formada en su mayoría por improvisaciones, mismas que, cuenta su autora, “surgen de recuerdos, de observaciones de las aves durante un año y de los sonidos grabados. Obviamente el concentrado de los sonidos de aves ya lo he escuchado ‘miles’ de veces y ya sé qué viene y reconozco ciertas partes, pero procuro que cada vuelta de este concierto sean otras cosas de las grabaciones las que inspiren a generar una nueva pieza improvisada”.

En Profundidad… las aves son una presencia constante porque, dice quien alguna vez formara parte del trío Muna Zul, “son la semilla y la inspiración para conectar con el presente desde el oído y desde ahí permitir que la voz vaya a dónde las aves la lleven”.

Cierra la obra “Tiempo”, tema en donde su voz, constante, marca el tiempo y crea una cama, para que entre otra de sus voces y cante acerca de como “el tiempo se detuvo” en su caminar sin que pasara nada y que cierra con una exhalación que se multiplica para finalmente ser apagada por el canto distante de una enorme parvada.

La obra, como se comentó atrás, surge de una experiencia inmersiva la cual es necesario experimentar para dimensionarla a plenitud y, dice Leika Mochán, a manera de conclusión: “El concierto no es tan intenso como la experiencia ya que es solo auditivo y aunque se compone de muchas piezas como se puede escuchar en el video extendido de ‘La casita de los mangos’, siento que esta selección de piezas son un símil a la experiencia de Profundidad llevada solo al oído. A mí me reconecta con el presente, pero también tiene un momento que me hace dudar, un momento que me pone a pensar, un momento que me cuestiona y momentos en los que simplemente fluyo… es muy corto, pero es un disco que me gusta escuchar de corrido y que al final siento que regreso al presente. Alguna vez un amigo me dijo que mi música no es condescendiente con el público y creo que este EP es para oídos que estén dispuestos a escuchar música un poco menos condescendiente. No creo que llegue a ser del todo experimental o avantgarde pero sí tiene sus conversaciones sin palabras”.

Sí, no es un trabajo de vanguardia, porque la ambición de la cantante nunca ha sido inscribirse en ese mundo, pero eso no le resta mérito alguno a esta producción cuyo único “defecto”, para quien esto escribe, es su brevedad. 





Comentarios


Suscríbete a Nuestro Newsletter

  • Instagram
  • Facebook
bottom of page