Sangre Asteka, Renacer (Eklektiko Producciones, 2026)
- David Cortés

- hace 1 día
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David Cortés
Sangre Asteka, la banda fundada por Humberto Álvarez y la única en contar con un acordeón como instrumento principal desde sus inicios, cumple 40 años este 2026 y, a manera de precelebración, el año pasado lanzó su segunda producción discográfica en donde prosigue su búsqueda por fusionar la música norteña con el rock.
Los músicos de los cuales echó mano Humberto, forman una larga lista y entre ellos encontramos a Gustavo Jacob (guitarra), quien tocó en la mayoría de los tracks y se encargó de buena parte de la producción. Después aparecen Ricardo Jacob (batería), quien lo hizo en tres temas y Enrique Vela (bajo). Como invitados encontramos, entre otros, a Julián y Alfonso André, Cecilia Toussaint, Federico Luna y Rafael Sr. González.
El álbum abre con “El viaje”, tema de tintes progresivos, aderezado con un poco de pop, mientras “Renacer” se decanta más hacia el último. La fusión esperada -y muy lograda- entre folk y rock comienza en “Vino” y habrá de proseguir, aunque de forma menos clara, en “Yo soy”.
Ecos norteños aparecen en la instrumental “La Guayaba” (con Ernesto Bola Domene) y “Día tras día” es un corte en colaboración con Julián Andrade, Piro y Sr. González, que incluye un muy buen solo de guitarra de Gustavo Jacob sobre las percusiones de González.
“Se abren las puertas” es una composición más lenta que las precedentes, con la infusión rockera de la guitarra de Gustavo Jacob, quien también estuvo a cargo de los arreglos, seguida de un buen solo de acordeón. “Sombras en la luz”, por su parte, es un track que de comienzo tiene un aire misterioso y un tanto maquinal; después, sin importar la agresividad, se torna apocalíptica, sensación reforzada por la lírica y, después de su parte media, una vez concluida la letra, toma un aire progresivo de tonos épicos. Esa inclinación progresiva prosigue cuando Humberto Álvarez se reencuentra con un viejo conocido (Federico Luna) para la instrumental “Atrás del Borda”, entintada con un poco de blues gracias al uso de la armónica. “Luna de luz” es un tema cantado junto a Cecilia Toussaint y con los hermanos Romero a bordo (Adolfo, guitarra; Ernick, bajo).
Renacer cierra con “Luna de luz II”, una versión alterna del tema anterior en donde se prescinde de la guitarra y el acordeón hace una aparición tardía y discreta.
Difícil, luego de cuatro décadas, recuperar íntegramente un sonido; sin embargo, la esencia se encuentra aquí. La voz de Humberto siempre es un plus e invariablemente resulta emotiva. Agreguése al bowl, los toques norteños, las inflexiones progresivas, una banda compacta e invitados de lujo y el resultado es un muy buen disco, aunque mis oídos intuyen que vendrán cosas mejores.
Actualmente Sangre Asteka está integrado por: Humberto Alvarez: voz, acordeón; Axel Margalli, guitarra, voz, Germán Quintero: batería; y Roberto Solís, bajo.



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